El plan de austeridad ha puesto a las rentas altas en el ojo del hurac√°n. El Gobierno lleva meses demandando a las clases pudientes un ‚Äúesfuerzo solidario‚ÄĚ con el resto de la sociedad. Mientras concreta su mensaje, las comunidades gobernadas por el PSOE han pasado a la acci√≥n con una subida de los tramos m√°s altos del Impuesto de la Renta. Pero el esfuerzo de los ricos no tapa el d√©ficit. Por eso, Andaluc√≠a ha innovado con un nuevo impuesto verde del que no se librar√° nadie. Cada andaluz pagar√° de media 30 euros a√Īo por el nuevo tributo sobre las bolsas de pl√°stico de un solo uso que distribuye el comercio.

En concreto, la Junta de Andaluc√≠a alega que el objetivo de este nuevo impuesto es ‚Äúdisminuir la utilizaci√≥n de las bolsas‚ÄĚ, ‚Äúla contaminaci√≥n que generan‚ÄĚ y ‚Äúproteger el medio ambiente‚ÄĚ. Y para ello, impondr√° un pago de cinco c√©ntimos por bolsa en 2011 y 10 c√©ntimos a partir de 2012. Cada ciudadano consume al a√Īo entre 280 y 300 bolsas de pl√°stico, seg√ļn datos del Ministerio de Medio Ambiente. Por tanto, deber√° abonar una media de hasta 15 euros en el primer a√Īo de aplicaci√≥n del impuesto y de 30 euros, a partir de 2012.

‚ÄúNuestro objetivo y voluntad es que ojal√° no recaud√°ramos nada y se eliminasen por completo las bolsas de pl√°stico, pero ser√° algo paulatino‚ÄĚ, explicaba la portavoz de la Junta, Mar Moreno. En la lenta agon√≠a de las bolsas parece estar la clave fiscal de esta medida, porque teniendo en cuenta los m√°s de 7 millones de personas que viven en Andaluc√≠a, la recaudaci√≥n el primer a√Īo podr√≠a rondar, como admite la Junta, los 100 millones de euros en 2011; y superar los 200 en 2012.

La subida del IRPF a los tramos m√°s altos de la renta aprobada por el Gobierno de Jos√© Antonio Gri√Ī√°n afectar√° a 23.500 andaluces y supondr√° una recaudaci√≥n extra de 31 millones de euros. Ni siquiera, el incremento del IRPF a los ricos emprendido por Catalu√Īa se acercar√≠a en ingresos al nuevo impuesto sobre las bolsas. El tripartito espera recaudar en el entorno de 75 millones. En definitiva, un hogar medio andaluz (2,8 personas, seg√ļn datos del INE) abonar√° un pago extra de 84 euros al a√Īo por el tributo a las bolsas. Si se une a los 300 euros de media que ha supuesto la reciente subida del IVA, el castigo fiscal es considerable.

‚ÄúSi el consumidor los asume como un gasto, fenomenal para la Hacienda p√ļblica. Pero en ese caso, el impuesto no estar√≠a cumpliendo su justificaci√≥n medioambiental‚ÄĚ, explica Jes√ļs Sanmart√≠n, presidente del Registro de Economistas Fiscales (Reaf). √Čste considera que la motivaci√≥n del nuevo tributo es ‚Äúdisuasoria‚ÄĚ. Es decir, pretende cambiar un h√°bito de consumo a base del castigo fiscal. Aunque recuerda que ya existen otros impuestos ‚Äúdisuasorios‚ÄĚ sobre el tabaco, los hidrocarburos, el alcohol o los veh√≠culos que no tienen un efecto determinante en la demanda.

Problemas jurídicos

Otro de los problemas jur√≠dicos de esta medida, como apuntaba en un estudio el catedr√°tico de Derecho Financiero de la Universidad de Barcelona, Llu√≠s M. Alonso, es que se va a aplicar un impuesto que supera con creces el coste real de una bolsa (base del tributo), entre 2 y 3 c√©ntimos. Adem√°s, la ley de residuos ya obliga a las empresas a destinar una parte del coste de la bolsa a financiar los sistemas integrales de gesti√≥n de residuos. Es decir, seg√ļn las interpretaciones, podr√≠a darse el caso de una doble imposici√≥n.

¬ŅQu√© ocurre en otras autonom√≠as con este asunto?

El comercio est√° obligado a buscar una alternativa a las bolsas de pl√°stico. El plan nacional integrado de residuos exhorta a la reducir en un 50% el uso de las bolsas hasta 2015. Pero como en muchas otras materias, las comunidades tienen la sart√©n por el mango. Castilla-La Mancha, Extremadura, Murcia, Catalu√Īa o Castilla y Le√≥n, entre otras, han llegado a acuerdos de adhesi√≥n voluntaria con las empresas de la distribuci√≥n minorista. En √©stos se fijan b√°sicamente el calendario de reducci√≥n y las pol√≠ticas de seguimiento. Eso s√≠, no todos los formatos comerciales son iguales, por eso, se ha dejado cierta libertad de adaptaci√≥n a cada empresa.

Por Joan Castellví (Expansión, 02-09-2010)